El mar de Aral.
La destrucción del mar de Aral, es un buen ejemplo del desarrollo no sostenible. Los mapas solían describirlo como el cuarto lago más grande del mundo; gracias a sus amplias dimensiones. Sus aguas eran de vital importancia, ya que abastecían a la industria pesquera haciendo que se capturaran miles de toneladas al año. A su vez, los deltas y los afluentes acogian lagos más pequeños que abarcaban miles de hectáreas.En los años sesenta los planificadores de la ex Unión Soviética, le asignaron a Asia Central la función de abastecedora de algodón en rama. El riego era imprescindible, por lo que utilizaron el mar de Aral como fuente para suministrar el agua; ya que lo veían como algo inagotable. Las tierras de regadío se expandieron y la población creció por lo que la extraída de agua se duplicó, haciendo que más de el 90% se destinara a la agricultura.Esta accíon trajo consigo el desmoronamiento del balance hídrico. La saturación de los sales ocasionó la périda del 40% de tierras de cultivo.
El uso excesivo de fertilizantes contaminó las aguas superficiales y subterráneas. En 1990, numerosos pantanos y lagos se secaron dando origen a un montón de desiertos de arena.La superficie del mar de Aral se redujo a la mitad y su volumen disminuyó en las tres cuartas partes. El contenido mineral aumentó considerablemente, lo que impedía que la mayoría de las especies les fuese imposible vivir en esas condiciones. Como consecuencia la pesca finalizó en 1982. Y lo impactante es que los pueblos, ateriormente eran costeros y ahora están a 70 km de la costa actual. En algunas comunidades el agua presenta unos altos contenidos de salinidad, lo que es imposible para los habitantes ingerirla. Durante los 15 últimos años se produjo un aumenyo de enfermedades como bronquitis, y otras como el cáncer. La mortalidad infatil en estos lugares, a día de hoy es la más alta del mundo.
Cinco estados de Asia Central han establecido una comisión para el uso del agua. Varias organizaciones están suministrando ayuda y se ha establecido también un Fondo Internacional para la recuperación del mar de Aral.Las repúblicas de Asia Central han decidido centrarse en la gestión de la demanda del agua para los cultivos. La extracción del agua se establece en unos niveles adecuados, aunque la degradación ambiental continúa.La mayoría de los países del Pacífico Noroccidental y Asia Central son especialmente vulnerables al cambio climático por el aumento del nivel del mar, ya que se han producido muchos asentamientos de humanos en esas zonas.El rápido crecimiento demográfico lleva consigo a que la gente se desplace a lugares pobres y frágiles. Además el crecimiento acelerado produjo que muchas personas se desplazaran desde las zonas rurales hacia las urbanas. Lo que produjo que más personas estuvieran expuestas a más riegos de cualquier tipo.